RSS Feed

Camareros extras: prontos para servir

0

julio 24, 2017 by redaccion_01

camareros extrasQuizás ser mesero o mozo no constituya un oficio de renombre, pero todos hemos estado en alguna fiesta o boda, en un hotel o restaurante, pudiendo apreciar los resultados de sus discretos e incansables esfuerzos. Sin embargo, en aquellas ocasiones en que se organiza un evento importante, el personal normalmente disponible, no es suficiente para ofrecer una adecuada atención. En esos casos, hay que recurrir a camareros extras.

¿Qué características debe exhibir un camarero profesional?

  • Tener un trato cordial y respetuoso con la clientela, incluyendo a los niños.
  • Ser capaz de recordar o anotar rápidamente múltiples pedidos y solicitudes.
  • Mantener la calma en situaciones de estrés o con muchos estímulos, como serían las horas de mayor afluencia o eventos de gran magnitud.
  • Conservarse en excelente condiciones físicas y con buena coordinación, para poder balancear platos con o sin alimentos, de esa manera tan impresionante que los caracteriza.
  • Estar atento a las actividades que haya que hacer, logrando así que cada viaje de ida y vuelta resulte eficiente.
  • Mostrar una imagen pulcra y elegante. Aunque esta profesión no tiene un uniforme específico, las camisas blancas de manga larga, pantalones, medias y zapatos negros, barba afeitada y cabello recogido, suelen ser el código de vestimenta a seguir.

Puede verse que esta es una serie de requerimientos que, sencillamente, no se aprenden en un día. Un mesero sensible no solo hace aquello que le piden los clientes, sino que se adelanta a sus necesidades y se mantiene vigilante de que todo acontezca según el itinerario.

Por tanto, ya sea que necesite contratar un equipo completo para la recepción del casamiento o que llegaron más personas de las que se esperaba a la celebración del aniversario, la mejor opción es contactar a una empresa de camareros que, entrenados y con experiencia en los pormenores del trabajo, le hará quedar bien con los asistentes.

No disfrutar de la festividad por tratar de ser un destacado anfitrión o haber contratado mozos novatos que dejan un mal recuerdo en los invitados, es uno de esos riesgos que no vale la pena correr. Lo peor que puede hacer alguien es no deleitarse de su propia celebración.


0 comments »

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Comentarios recientes